viernes, 22 de enero de 2016

PREDICCIÓN CUMPLIDA

Estructuras invisibles con forma de macarrón, lámina de lasaña  o avellana podrían estar flotando por nuestra Galaxia, cambiando radicalmente lo que pensamos acerca de las condiciones en que se encuentra el gas que llena el espacio entre las estrellas de la Vía Láctea.
El Dr. Keith Bannister de CSIRO y sus colaboradores han publicado las observaciones de una de estas formaciones, que les han permitido determinar por vez primera la forma que tienen. Las observaciones fueron posibles gracias a una técnica innovadora que los científicos han utilizado con el conjunto de radiotelescopios Compact Array del CSIRO en Australia oriental.
Los astrónomos encontraron las primeras pistas acerca de estos misteriosos objetos hace 30 años cuando observaron que las ondas de radio procedentes de una brillante galaxia lejana llamada cuásar cambiaban alocadamente en intensidad. Dedujeron que este comportamiento se debía al efecto de la 'atmósfera' invisible de nuestra Galaxia, un gas tenue de partículas con carga eléctrica que llena el espacio que hay entre las estrellas. "Los nódulos de este gas funcionan como lentes, enfocando y desenfocando las ondas de radio, haciéndolas parecer más intensas o menos en periodos de días, semanas o meses", comenta el Dr. Bannister.
El siguiente es el artículo que publiqué el en año 2008 y reedite el mayo del 2013 en este medio, queda a los lectores sacar las conclusiones.

LENTES SIN GALAXIAS



Existen lentes gravitacionales en regiones donde no se puede apreciar la existencia de una galaxia, es mi opinión que existe en el medio materia molecular u orgánica, ordenada de tal manera que hace las veces de lente, opera como lente de aproximación ampliando la imagen del fondo.

Estimo por tanto, que esos espacios están impregnados de otra materia, imprecisa, pero próximamente determinable que cumple la función de lente de observatorio, conforme al ordenamiento de sus moléculas, tal como los lentes que uso habitualmente que reemplazaron los cristales de silicio por cristales orgánicos, disminuyendo su peso y felizmente también su precio.

Esperemos que algún día un lente de esas características se alinee con la tierra y nos permita sentados cómodamente en nuestro patio, corte de luz general mediante, contemplar las profundidades del cosmos.

¿Salud! talentosos amigos, que ese día llegará, no lo puedo precisar pero lo tengo agendado. Estáis invitados al ágape.

El análisis completo en

http://segunpasanlossiglos.blogspot.com.ar/2008/08/lentes-gravitacionales-u-observatorios.html


jueves, 7 de enero de 2016

CUMULOS, ENTES INTER E INTRA GALÁCTICOS

Sostengo desde antiguo que el universo se rige por el principio de belleza, y si algo de los visible luce como un sistema cerrado bello son los cúmulos  globulares, con edad suficiente como para ser sabios, inalterados y estables que preceden a las galaxias que los alojan.

El artículos que adjunto señala como posible  que los cúmulos  fomenten civilizaciones, si bien hasta lo visto no se han detectado suficientes planetas, que por supuesto no creo sean necesarios para contener la inteligencia, antes bien extraigo de los señalado que pudiera  considerarse a la inteligencia inherente al cúmulo.

Ergo inteligencia y belleza constituyen un complemento que permite construir una teoría sustentable.

Por eso podría decirse que los cúmulos son entes, y si se me permite el delirio, tal vez con otra forma de visión hasta contemplar su cara.

Como nada en Cosmos puede ser arbitrario o casual, dura tarea será encontrar sus funciones.

La carencia de planetas permite además un análisis adicional, que dejo para el próximo post, porque hasta lo que conozco tampoco existen nebulosas que tal considero son remanentes de estrellas que ya han adquirido parte de su constitución como planetas.

 A continuación el artículo que da pie a la presente nota

Los cúmulos globulares podrían fomentar las civilizaciones interestelares


7/1/2016 de CfA / American Astronomical Society meeting




Globular star clusters like this one, 47 Tucanae, might be excellent places to search for interstellar civilizations. Their crowded nature means intelligent life at our stage of technological advancement could send probes to the nearest stars.
Los cúmulos globulares como éste, 47 Tucanae, serían lugares excelentes para buscar civilizaciones interestelares. Su naturaleza abarrotada implica que las civilizaciones de vida inteligente que se encontrasen a nuestro nivel de progreso tecnológico podrían enviar sondas a las estrellas más cercanas. Crédito: NASA, ESA, y el Hubble Heritage Team.

Los cúmulos globulares son extraordinarios en casi todos los aspectos. Se trata de densas agrupaciones de millones de estrellas en una esfera de unos 100 años luz de diámetro en promedio. Son viejos, datando casi del nacimiento de la Vía Láctea. Y según una nueva investigación, podrían ser también lugares extraordinariamente buenos para buscar civilizaciones que viajen por el espacio.
Hasta la fecha sólo se ha encontrado un planeta en un cúmulo globular. Pero Rosanne DiStefano del Harvard-Smithsonian Center for Astrophysics (CfA)  y su colega Alak Ray (Tata Institute of Fundamental Research, Bombay) piensan que los planetas del tamaño de la Tierra pueden ser más abundantes que los planetas del tamaño de Júpiter en los cúmulos. Los planetas tipo Júpiter se encuentran con preferencia alrededor de estrellas que contienen altos niveles de elementos pesados y las estrellas de los cúmulos globulares son pobres en estos elementos.
Otro problema es que el hacinamiento estelar podría ser una amenaza para los planetas que se formen. Una estrella vecina podría acercarse demasiado y romper son su gravedad el sistema planetario, enviando mundos enteros al helado espacio interestelar. Sin embargo, la zona habitable de una estrella (la distancia a la cual un planeta sería suficientemente templado para albergar agua líquida) varía dependiendo de la estrella. Mientras que las estrellas más brillantes tienen zonas habitables más alejadas, los planetas en órbita alrededor de estrellas menos brillantes tendrían que encontrarse mucho más cerca. Además, las estrellas más brillantes tienen también vidas más cortas, y dado que los cúmulos globulares son viejos, esas estrellas ya han muerto. Las estrellas que predominan en los cúmulos globulares son enanas rojas débiles y longevas. Los planetas potencialmente habitables que tengan estarán en órbita cerca de ellas, permaneciendo relativamente a salvo de interacciones con otras estrellas.
"Una vez se forman los planetas, pueden sobrevivir durante largos periodos de tiempo, incluso mayores que la edad actual del Universo", comenta DiStefano, y la vida tendría mucho tiempo para aparecer y eventualmente evolucionar a vida inteligente. Este tipo de civilización disfrutaría de un ambiente muy diferente al nuestro. La estrella más cercana a nuestro sistema solar está a cuatro años luz. La estrella más cercana en un cúmulo globular podría estar 20 veces más próxima, lo que haría mucho más fácil la comunicación y la exploración interestelares.